sábado, 22 de diciembre de 2012

Urdangarín. Un conseguidor en la corte del rey Juan Carlos

Si tuviésemos que resumir el libro en una sola frase, sería la siguiente: "Urdangarín. Retrato de un caradura".

Porque esa es la impresión que te queda tras leer esta crónica en la que los autores narran la caída del yerno favorito del rey: un "conseguidor" sin carrera que cuando anunció su compromiso con la infanta vivía con otra mujer que tuvo que enterarse por la televisión de que su pareja la dejaba para casarse con una de las princesas más despistadas del mundo, pues a pesar de compartir cuentas y confidencias, Cristina nunca se enteró de los tejemanejes de su marido... o eso nos quieren hacer creer, que aún hay mucho juancarlista suelto en este país XD

Ya apuntaba maneras cuando consiguió que un médico amigo le declarase sordo para evitar incorporarse al servicio militar en Ceuta, pero eso no fue nada para lo que vino después: convenios que esquivaban los concursos públicos y multiplicaban sus oscuros negocios apoyándose únicamente en su condición de yerno del rey; la creación de  fundaciones "sin ánimo de lucro" (que no se correspondían con el ánimo de sus directivos) o la puesta en marcha de asociaciones benéficas de ayuda a los niños discapacitados, marginados y enfermos de cáncer, destinadas a desviar fondos a paraísos fiscales como Suiza y Belice, eso sí, siempre a través de testaferros, que su cara ya la utilizaba para dedicarse al tráfico de influencias puro y duro XDDD

El libro desgrana también sus aspiraciones a la presidencia del Comité Olímpico Español, puenteando al presidente que le enchufó en su cargo de vicepresidente, o todas las veces que vendió aire y pasó después una abultada factura, como en el caso de los juegos europeos, que alimentaron las ínfulas de Camps mientras Urdangarín y su socio Torres hacían caja, eso sí, sólo por la necesidad económica del yerno del rey para pagar el palacete de Pedralbes, pozo sin fondo que se compró por sugerencia del rey para que la infantita volviese a vivir en un palacio.

A todo esto, cuando se destapa el escándalo, lo único que piensa Urdangarín es que es un daño colateral, pues "están pegando a mi suegro en mi trasero". Y aquí se produce el "sálvese quien pueda", pues para evitar que el escándalo salpicara a toda la Casa Real, se produce el alejamiento y el escarnio público en forma de mensaje navideño, que aparta a los Duques de Palma de toda actividad relacionada con los negocios reales, manteniendo sólo el apoyo de la reina Sofía, que aprovechaba así para enfrentarse cara a cara con las órdenes de Zarzuela XD

Pero por encima de todos estos personajes turbios -como Torres afirmando eso de que "Si me tengo que comer el marrón sólo, tiraré de la manta"; o el rey echando una "bronca real" en la que pedía a su yerno que sacase a su hija del lío y declarase que la había utilizado; la exigencia de Zarzuela de que la infanta se separara de Urdangarín o el desvío de fondos públicos de Matas y Camps- por encima de todo esto, decíamos, destacan figuras como la de Isabel Villalonga, "la primera funcionaria que se atrevió a pararle los pies al maridísimo", cuidando del dinero público como si fuese propio, y no autorizando los pagos fraudulentos, o la del equipo de anticorrupción de baleares, que se plantean una pregunta  "¿Actuamos como si lo hiciéramos con un ciudadano cualquiera o hacemos una excepción?" y responden unánimemente: se actuará como con un ciudadano cualquiera :)

En cualquier caso, al final la impresión que nos queda es que todo va a seguir igual, pues la infanta se libra (a pesar de colaborar activamente en la captación de clientes), el juez Castro fue imputado por supuestas filtraciones e intentaron quitarle de en medio trasladando el sumario a la Audiencia Nacional, y si condenan a Urdangarín, seguro que los políticos prepararán el indulto a toda prisa :(

Pero terminemos con una sonrisa. A partir ahora, haré como Urdangarín: me asesoraré a mí misma y me pagaré sustanciosas sumas de dinero ajeno por mis valiosos consejos XDDDD

El nombre de la rosa


Hablar a estas alturas de la famosa novela del filósofo Umberto Eco, es repetir lo que habremos oído en multitud de ocasiones, pero la relectura de esta obra me ha confirmado algunas cosas que recordaba y me ha hecho ver otras cositas nuevas.

En primer lugar, debo señalar que no es una obra fácil de leer, pues está plagada de citas en latín que nos hacen recurrir a las notas a pie de página una y otra vez (incluso cuatro o cinco veces en la misma página), lo que hace la lectura realmente pesada :/  Y este es uno de los sellos de la obra, pues el propio Eco afirma que buscaba un lector capaz de superar "el escollo penitencial de las cien primeras páginas", construyendo así a la persona idónea para las siguientes: alguien que entrase en su juego, que viviese el medievo como si fuese la propia época, que transformase al lector medio, "ese que busca sexo e intriga, a base de latín, pocas mujeres, montones de teología y litros de sangre" XD

Como señala el propio autor en sus "Apostillas a El nombre de la rosa" (publicadas cinco años después de la obra), el libro comienza como si fuese una novela policíaca  y engaña al lector ingenuo hasta el final, pues se descubre bastante poco y el detective es derrotado :)

El protagonista de la novela, Guillermo de Baskerville, es una especie de detective del medievo, como ya nos lo indica su nombre con el guiño que hace el autor a Guillermo de Ockham y al padre de Sherlock Holmes en una de sus más famosas aventuras (El sabueso de los Baskerville). Así, del filósofo medieval heredará su famosa navaja (elegir siempre la explicación más sencilla), el debate acerca de los universales -que el franciscano consideraba flatus vocis, es decir, meros nombres producto de la mente humana- y el enfrentamiento entre franciscanos y papado por la concepción del voto de pobreza en las órdenes religiosas, donde se cuestiona si la Iglesia debe ser pobre o no, lo que, en última instancia, nos remite a la lucha por el gobierno civil entre el emperador y el papado (¿tiene derecho la Iglesia a legislar sobre las cosas terrenales?)

Además de las referencias a Guillermo de Ockham, el libro nos ofrece otras referencias filosóficas, como el debate en torno al problema de la fe (la confrontación entre Agustín de Tagaste y Tomás de Aquino), o la influencia de Aristóteles en la doctrina católica, pues cada libro escrito por el Filósofo ha destruido una parte del saber que la cristiandad había acumulado a lo largo de los siglos, transformando el Verbo en categorías y silogismos y reinterpretando el universo en términos materiales, partiendo de los indicios terrestres hasta llegar a una causa eficiente abstracta. Y, por si fuera poco, el libro causante de los crímenes de la abadía no es otro que la Poética de Aristóteles, cuyo segundo libro (sobre la comedia y la poesía) se perdió en la época medieval. ¿Y por qué es tan peligroso este libro? Pues porque utiliza el humor como posibilidad de cuestionar las verdades establecidas, pues la ley se impone a través del miedo, y la risa es el nuevo arte capaz de aniquilar al miedo. 

Siguiendo al Estagirita, el propio Eco salpica de humor su obra. Por ejemplo, cuando nos habla de las valiosísimas reliquias que posee la abadía: el cráneo del Bautista cuando tenía 12 años, reliquias del madero en el que Cristo fue crucificado ("si todos fuesen auténticos Cristo no hubiese sido crucificado en dos tablas cruzadas, sino en todo un bosque"), un jirón amarillento del mantel de la última cena, un trozo del pesebre de Belén, el anillo de compromiso de San José, un trozo de encaje, roto y diminuto, del traje de novia de la Virgen María... XDDD  O cuando trata el tema de las tasas sagradas penitenciarias: "Si un eclesiástico comete pecado carnal, con una monja, una pariente o una mujer cualquiera podrá obtener la absolución con sólo pagar 77 liras de oro y doce sueldos. Y si comete actos bestiales, serán más de 200 liras, pero sólo si los comete con niños o con animales, y no con hembras, la multa se reducirá en cien liras"... sin palabras XD

Y toda la Filosofía y el humor quedan refrendados con la aparición de personajes reales en la obra, como Miguel de Cesena (líder de los franciscanos espirituales), Bernardo Gui (inquisidor dominico) o el propio e infame Papa Juan XXII (que además de condenar a los espirituales, canonizó a Tomás de Aquino, excomulgó a Ockham y autorizó la creación de crucifijos en los que aparece Jesucristo con la mano derecha metida en una bolsa de monedas que lleva en la cintura para significar que Él autoriza el uso del dinero con fines religiosos).



Por si todo esto fuera poco, la obra del italiano ha servido de inspiración a la película homónima dirigida por Annaud con Sean Connery como protagonista, al videojuego español La abadía del crimen y al juego de mesa El misterio de la abadía.

  



En fin, una obra pesada de leer pero indispensable en nuestra biblioteca.